En el embarazo nos notaremos muy cansadas, sobre todo en el primero y último trimestre. El primer trimestre porque no estamos acostumbradas a los cambios hormonales que se producen al quedarte embaraza. El último trimestre porque, al ser la etapa final, el bebé está muy grande y nos provoca cansancio. Lo que la mayoría de las mujeres recuerda de esta etapa es una sensación constante de cansancio y de querer dormir a todas horas. El drástico aumento de la progesterona te provocará un gran cansancio. Las náuseas y los vómitos, si los tienes, también te quitan fuerzas. Una vez que tu cuerpo se haya equilibrado y la placenta se haya desarrollado completamente, alrededor del cuarto mes volverás a recuperar tu energía.
En esta etapa ante todo es necesario dormir por las noches al menos 8 horas, y si es preciso, tomarse otro descanso a lo largo del día. Además del reposo, la alimentación juega un papel esencial. Debemos alimentarnos bien, carne, pescado, legumbres, verduras… alimentos sanos y variados que nos aportarán energía. Debemos descansar siempre que podamos y, si lo necesitamos, que nuestra familia nos eche una mano en casa. Un cansancio excesivo puede significar algún problema de salud como puede ser de anemia o de depresión. Si notas que tu cansancio no es normal, lo mejor es que se lo comentes al médico.