Es muy común que las mujeres embarazadas puedan sufrir estrés en alguna etapa de su embarazo. A pesar de que el embarazo llenan de emoción a la mamá, los cambios físicos y psicológicos (ansiedad y miedos) sumados a las presiones externas (familiares, laborales, etc…) pueden provocarle estrés. El estrés empieza a afectarnos si tenemos síntomas como ansiedad, insomnio, tristeza continuada, jaqueca, dolor de espalda, pérdida de apetito, entre otros.

Consejos para prevenir o evitar estrés:

  • Incorpora alguna práctica relajante en tu día a día.
  • Si tienes una bañera en casa, utilízala una vez a la semana al menos, para darte un baño relajante. 
  • Escuchar música clásica y tumbarnos en la cama sin pensar en nada, es una actividad de lo más relajante.
  • Mantén una dieta saludable y evita el abuso de cafeína y alcohol.
  • Pasea por un parque o lugares donde estés rodeada de naturaleza y silencio… mucho silencio. Además, será muy bueno ya que a la vez estarás practicando deporte.
  • Acepta la realidad. No te estreses, ni te desgastes queriendo que las cosas sean diferentes de lo que ya son. Ningún pensamiento puede cambiar lo que ya ha sucedido.
  • Si crees que tienes muchas cosas por hacer. Recuerda que en realidad solo puedes hacer una a la vez, así que concéntrate en la tarea que tienes delante y olvídate de la lista.
  • Dedícate tiempo a ti misma. 
  • Aprende a contar lo que te pasa.
  • Date permiso para decir ‘no’ y para sentir lo que sientes.
  • Descubre y expresa tus sentimientos: expresa lo que sientes sin hacer daño a los demás.
  • Si a pesar de todo lo descrito el estrés perdura en la mujer embarazada, podéis acudir a un Psicólogo ya que podéis estar sufriendo un episodo traumático y un profesional os puede ayudar y asesorar.

 

 

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