-

La neumonía en los niños

enfermo

A menudo comienza después de un catarro común. Aunque puede presentarse a cualquier edad, desde la lactancia a la adolescencia, no todas tienen el mismo origen ni revisten la misma gravedad.

La neumonía es una infección que provoca que sus pulmones se llenen de líquido, causándole dificultades respiratorias. La mayoría de agentes causantes son virus y, afortunadamente, casi todos los niños se recuperan de forma rápida y completa en un período de 6 a 8 semanas.

La neumonía tampoco tiene repercusiones a largo plazo. En condiciones normales, su pulmón se curará de forma adecuada y cre¬cerá sin problemas. Sólo en el caso de que el germen sea resistente al tratamiento o la enfermedad sea recurrente se debe realizar un seguimiento más exhaustivo.

Está protegido… pero no del todo:

En el calendario rutinario existen vacunas que protegen frente a determinados tipos de neumonía. No así la producida por neumococo, especialmente temida por su frecuencia y gravedad. En España, la vacuna neumocócica se financia únicamente a los niños que pertenecen a grupos considerados de riesgo.

Pide consejo al pediatra

No obstante, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda la inmunización con la vacuna neumocócica conjugada heptavalente a todos los niños sanos menores de dos años; a los niños entre dos y tres años que asisten a guarderías; a los niños con otitis de repetición y a los que presentan una situación especial de riesgo, así como a los niños de cualquier edad con inmunidad comprometida.

Los virus y bacterias que causan neumonía son contagiosos y se suelen encontrar en las secreciones orales y nasales de las personas infectadas. Si alguien en casa tiene una infección respiratoria o de garganta, mantén sus cubiertos y platos separados de los del resto y lávate las manos con frecuencia.

También te puede interesar:
Consejos para padres primerizos
También te puede interesar:
Toxoplasmosis y embarazo

¿Le cuesta respirar?

Los síntomas son comunes con independencia de la causa: aumento de la frecuencia respiratoria, fiebre, tos y malestar general son habituales. En los lactantes, además, suele haber un rechazo del alimento y en niños más mayores, dolor torácico.

El tratamiento de la neumonía depende de la edad del niño y de su presentación clínica. Si el pediatra recomienda antibióticos, hay que administrárselos con la frecuencia y duración prescritos para una mejor recuperación y evitar que otros se contagien.

79aae41a73a9c33584655f9f9d92e21d?s=96&d=mm&r=g
Silvia Martínezhttp://bebesyembarazos.com
Educadora social, fotógrafa y amante de la vida. Tengo bastante experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria, etc. Dentro de mis aficiones tengo que decir que me fascina dibujar, la música, el cine, leer y, claro está, escribir (tengo algunos cuentos y relatos cortos)... ¡entre muchas otras cosas!

Lo último...