bebe-recien-nacido.jpgLa piel del bebé va cambiando a lo largo de sus primeras semanas de vida. Nacerá con una piel muy fina, que se irá descamando para dar lugar a otra nueva (aplícale una crema hidratante).

Igualmente, los bebés pueden nacer con una capa de vello muy fino, el lanugo, sobre los hombros y los brazos, e incluso, sobre la espalda, que no debe preocuparte porque desaparece en pocas semanas, y es un recuerdo de su etapa fetal.

Algunos niños, sobre todo los varones, vienen al mundo con unos granitos similares al acné, que desaparecen hacia el año.

También son frecuentes las conocidas como engordaderas, unos granitos blancos o amarillentos que salen en la cara, y que no hay que tocar ni explotar por el riesgo de que puedan infectarse.

Igual de común es la costra láctea, que aparece en su cabecita y que “es sólo un problema estético que se resuelva simplemente poniendo vaselina o un aceite corporal.

Dejar una respuesta