Primera parte. Para los pequeños ha llegado el momento de hacer su dieta más variada; la presencia de frutas y verduras forma parte importante del aprendizaje del sentido del gusto en el niño. Es importante, pues, ir introduciendo nuevas frutas de forma progresiva, una cada vez.

Por ejemplo, puedes empezar a introducir en los biberones del bebé dos cucharadas de las frutas que te recomiende tu pediatra. Las más adecuadas para asociarse a la leche son las que no son ácidas, como el plátano, la pera o la manzana.

Es fácil darle a probar frutas exprimidas o licuadas en el biberón para que se vaya acostumbrando. En cualquier caso, no añadas azúcar a la fruta. Las  frutas frescas contienen una importante cantidad de vitamina C, necesaria para el crecimiento y desarrollo del niño, para su energía, para la memoria y evitan que el niño contraiga varias enfermedades.

CUÁNDO COMENZAR A DÁRSELA: Te explicamos cuándo es el mejor momento para ir introduciendo cada tipo de fruta:

Frutas con hueso:

  • Puedes empezar a introducirlas a partir del sexto mes en las papillas, con raciones de unos 30 g. Posteriormente, cuando empiece la dentición, puedes empezar a dársela troceada o entera.
  • Es conveniente dárselas frescas, ya sea solas o combinadas con yogur o con queso fresco.
  • Puedes preparárselas en zumo, licuadas o en mermelada.
Compartir
Articulo anteriorMe duele la cabeza
Artículo siguienteLos beneficios de las frutas (II)
Educadora social, fotógrafa y amante de la vida. Tengo bastante experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria, etc. Dentro de mis aficiones tengo que decir que me fascina dibujar, la música, el cine, leer y, claro está, escribir (tengo algunos cuentos y relatos cortos)... ¡entre muchas otras cosas!

1 comentario

Dejar una respuesta