mascota.png

En las casas en los que no hay niños, el perro suele ocupar un lugar preferencial. La llegada de un niño produce una gran transformación en el ambiente del perro. Por lo tanto, conviene estar preparados para saber cómo puede influir en su conducta.

CONSEJOS PARA FOMENTAR EL VÍNCULO BEBÉ-PERRO

• Durante el embarazo, cuando compres la cuna colócala en su lugar y deja que el perro se acerque y la huela tanto como quiera. Actúa del mismo modo que si hubieses comprado un mueble cualquiera.

• En el momento en que tu bebé llegue a casa, trata de manejarte con el perro como si nada hubiera pasado.

• Tarde o temprano, tu perro y tu bebé se van a encontrar. Lo ideal es que eso ocurra apenas tu pequeño llegue a casa. Pero atención: sólo debes permitir que el perro se acerque, lo huela y pueda verlo.

• Cuando el perro se acerque por primera vez a tu bebé, y también en las ocasiones sucesivas, controla el encuentro sobre todo si tienes un perro grande. Una buena manera es que mientras tu tienes al bebé, tu pareja deje que el perro se acerque pero sujetándolo siempre con la correa.

No aísles al perro. Déjalo que siga compartiendo con la familia como siempre.

Saca a tu perro a pasear más seguido, para que sienta que todo sigue igual, en cuanto a la atención que la familia le brinda. Si llevas al bebé en el cochecito, será mejor, puesto que el animal comenzará a asociar al bebé con situaciones de esparcimiento.

• Actúa con tu perro en forma coherente, y trata de que todos los integrantes de la familia hagan lo mismo: permitir y prohibir las mismas cosas.

1 comentario

Dejar una respuesta