Reservas de hierro en el organismo.
Según estudios realizados, un hombre adulto pierde cerca de 1 mg. de hierro al día, mientras que las mujeres en edad fértil, cerca de 2 mg. En un primer momento, las cantidades de hierro ingeridas con la alimentación compensan el desgaste del organismo. Sin embargo, durante la gestación se hace necesario reforzar las reservas de este mineral. Y es que las necesidades se duplican, ya que constituye un oligoelemento esencial para el transporte de oxígeno entre la madre y el niño. No obstante, también hay que abastecer las reservas que va a utilizar el bebé durante sus primeros días de vida.
Estrabismo infantil.
Investigaciones recientes han demostrado que el 4% de la población infantil sufre problemas de estrabismo. Esto es la desviación de un ojo mientras el otro permanece alineado. Si ocurre esto en un recién nacido se puede considerar como un hecho normal pero, si a partir de los ocho meses persiste, lo mejor es acudir a un especialista para tratarlo. La primera solución correctiva son los parches o las gafas y, en caso de no corregirse, será preciso operar. Se suele recurrir a la cirugía convencional para reparar el músculo dañado. Así, el 70% de los casos se corrige con la primera operación. Pero, si la desviación es muy acusada, pueden hacer falta varias operaciones.