Cuando acudas por primera vez al ginecólogo, éste te mandará hacer unos análisis de sangre para ver cómo te encuentras de salud y si estás inmunizada de la toxoplasmosis. Es una infección provocada por un parásito llamado Toxoplasma gondii presente en el intestino del gato, que lo expulsa en sus excrementos; al caer éstos en la hierba y ser ingerida por herbívoros (vacas, corderos…) puede llegar al ser humano.

Si no hay embarazo, la infección es como un catarro. Pero si quien contrae el parásito es una embarazada, puede trasmitir al feto la infección, provocando graves secuelas o incluso la muerte del embrión o del feto. Si esos análisis dan un resultado negativo, deberás seguir estos consejos que nos proporciona María Manera, Dietista-Nutricionista, miembro de la AED-N (Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas):

  • Cocinar la carne a temperaturas seguras: ternera y cordero a un mínimo de 65°C; cerdo, carne picada y animales de caza, hasta los 70°C; pollo y aves, a 80T.
  • Respecto a las verduras y frutas, si se van a comer crudas conviene lavarlas muy bien.
  • Se deben limpiar bien las superficies y los utensilios que hayan estado en contacto con la carne cruda, y las frutas y verduras sin lavar.
  • Para reducir el riesgo de infección, se aconseja congelar la carne a -20°C durante dos días antes de cocinarla. “Los quistes son menos viables y, por lo tanto, menos infecciosos. El parásito, sin embargo, parece que no muere hasta temperaturas mucho más bajas, por lo que la congelación casera no es suficiente para eliminarlo completamente”, añade María Manera. Hay que evitar los embutidos no cocidos y el jamón serrano.

Extraído: Embarazo Sano

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