Primera infancia: recomendaciones dietéticas

1

La primera infancia equivale a los dos primeros años de vida del niño.

Se caracteriza por un crecimiento rápido: en altura, aumentan casi los 18 cm. el primer año; y, unos 10 cm., el segundo.

El peso corporal también aumenta: 7 kg. el primer año y 2,5 kg., el segundo.

Es en este período cuando se le van introduciendo todos los alimentos. Por tanto, se debe vigilar mucho el aporte calórico ya que las necesidades se van a ver potenciadas, incrementándose el riesgo de padecer malnutrición.

Sin embargo, entre la etapa infantil y la pubertad, el crecimiento no es tan notable: la talla aumenta de 5 a 7 cm. al año, mientras que el peso lo hace entre los 2 ó 3 kg. anuales.

Es en esta etapa donde existe el riesgo de sufrir alteraciones en el crecimiento, debido a la influencia de factores externos. Siempre y cuando no exista otra patología de base, los niños serán capaces de aprender ciertas conductas nutricionales muy importantes:

a. Les podemos enseñar a comer bien, adquiriendo ciertos hábitos alimentarios.

b. Debido a que es en esta etapa donde los niños pueden empezar a padecer obesidad, deberemos establecer un equilibrio entre la ingesta de alimentos y el gasto energético diario. Recordemos que las necesidades energéticas se ven disminuídas.

c. Pautaremos una dieta rica en fibra e hidratos de carbono y, baja en proteínas y grasas; evitando los graves problemas de obesidad.

Pirámide alimenticia de la etapa infantil

Así pues, podemos indicar un ejemplo de menú:

– Desayuno: 1 taza de leche semidesnatada; 2 tostadas de pan con mantequilla y mermelada; 1 vaso de zumo de naranja.

– Media mañana: 1 vaso de leche con galletas; o, en su defecto, un bocadillo de jamón york.

– Comida: arroz a la cubana; 1 hamburguesa de ternera con ensalada de lechuga y tomate; 1 plátano.

– Merienda: 1 yoghourt; o, en su defecto, pan con chocolate.

– Cena: judías verdes con patatas; pescadilla frita; 1 melocotón.

1 comentario

  1. […] Un equipo de especialistas encabezado por Ángel Gil Hernández, catedrático del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada, ha llegado a la conclusión de que uno de cada cuatro niños obesos en edad escolar desarrolla síndrome metabólico. Esta es una enfermedad propia de los adultos que, en estos casos, se adelanta casi 40 años como consecuencia de la obesidad infantil. […]

Dejar una respuesta