Cuando nace nuestro bebé y sobre todo si somos padres primerizos, estamos un poco asustados por sus cuidados y es que queremos hacerlo todo bien. Sin embargo, al menos en las primeras semanas, no sabemos diferenciar su llanto. Cuando nuestro bebé llora no sabemos si tiene hambre, tiene sueño, hay que cambiarle… estamos un poco perdidos. La casa es el ambiente donde el bebé pasa gran parte del día. Para proteger su salud, es necesario cuidar la higiene de ésta. La casa donde viva el bebé debe ser un lugar limpio Se debe mantener una higiene adecuada en aquellos lugares donde se concentran el mayor riesgo de infecciones: el suelo, las superficies de juego, la cocina y el baño.
Recomendaciones para tener higiene en la casa
- Debemos limpiar el suelo de toda la casa, pero más veces el de la cocina y el baño que es donde más bacterias se concentran. Lo ideal es hacerlo utilizando un aspirador y, a continuación, fregarlo con agua caliente y detergente.
- Los ácaros de polvo pueden provocar reacciones alérgicas. Estos ácaros están en cojines, en colchones, en sofás, etc. Para prevenir su proliferación es bueno airear el ambiente a menudo y limpiar, como mínimo una vez a la semana, las estanterías.
- En la mesa de la cocina donde preparamos los alimentos y cocinamos a diario, debe estar limpio. Además, de las superficies de apoyo de la cocina, debes evitar que las posibles bacterias patógenas. Para ello, hay que limpiarla antes de cocinar y una vez hemos terminado.