lechee.jpg

Si tu pequeño no quiere tomar leche, quizá le convenzan más los derivados, como el yogurt y el queso que también aportan cantidades considerables de calcio. Y para casos extremos, en el mercado encontrarás zumos de frutas enriquecidos con calcio. De todas formas, puedes adquirir pequeños hábitos culinarios que te permitirán asegurar la ingesta diaria de leche de tu hijo.

RECOMENACIONES:

1. Añade un quesito o leche en vez de agua a la crema de tomate, calabacín o al puré de patata. También puedes dejar que, una vez en el plato, las espolvoree con parmesano.

2. Acostúmbrate a servir la pasta siempre con queso rallado en abundancia y ofrecerle a tus hijos risotto de queso de vez en cuando.

3. No te olvides de los batidos y los helados que incluyen leche en su composición. No hay niño que se resista a un buen batido de plátano o fresa.

4. Los postres lácteos son tan variados y apetitosos que seguro que tu hijo se rinde a alguno de ellos: yogures de sabores, flanes, arroz con leche, cuajadas…..

5. Para merendar, un buen bocadillo de queso, le aportará una ración extra de calcio.

6. Un día a la semana, sorpréndele con una porción de pizza con queso.

7. Prepara croquetas caseras y canelones y sé generosa con la bechamel.

8. Añade un chorrito de leche a la tortilla a la francesa (quedará más esponjosa) o, si tu hijo lo prefiere, una loncha de queso para fundir.

2 Comentarios

Dejar una respuesta