Si quieres estar protegida frente a un nuevo embarazo, puedes usar sin riesgo métodos de barrera o la minipíldora. Enumeramos varios de ellos:

Preservativo. Es un método de barrera al que muchas parejas recurren en el posparto y durante la lactancia por su eficacia y porque no tiene ningún riesgo ni para la madre ni para el niño.

Diafragma. No representa tampoco ningún problema para la lactancia (incluso usado con espermicidas), aunque no se puede utilizar hasta pasado un mes o dos desde que la mujer dio a luz. Si ya lo usaba antes del embarazo, habrá que ajustar la talla.

Anticonceptivos hormonales. Hay distintos tipos: píldora, parche, anillo vaginal, inyectable, implante… Los que llevan estrógenos están desaconsejados mientras estés dando el pecho, ya que éstos disminuyen la producción de leche. Se recomienda, entonces, como primera elección, la minipíldora, que sólo está elaborada con progesterona, aunque, para tomarla, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esperar que pasen las seis primeras semanas del puerperio. También puedes optar por el implante subcutáneo de progesterona sin ningún problema.

DIU. Puede colocarse tras las primeras 8 semanas posparto, cuando el útero ya ha vuelto a su posición original. Es compatible con la lactancia.

Además de éstos, no hay ningún riesgo si has optado por un método de esterilización permanente, como la ligadura de trompas. En el caso de que tengas que utilizar un anticonceptivo de emergencia (la conocida como “píldora del día después”) puede usarse mientras estés dando el pecho y, aunque incluye una dosis muy alta de hormonas, el niño puede mamar ese día.

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