La leche es un alimento de alto valor nutricional ya que aporta proteínas de excelente calidad y calcio de óptima absorción, además de vitaminas A, D, B1, B2 y fósforo, magnesio, zinc. Todos estos nutrientes son esenciales para la adecuada formación, depósito y mantenimiento de la masa ósea y muscular, principales motivos por lo que su consumo es necesario en todas las etapas de la vida a partir del año de edad y especialmente en períodos de crecimiento físico (niñez y adolescencia).

¿Cuánto necesitan tomar por día?

Para cubrir las necesidades de calcio, que varían según la edad, un niño de 1 a 3 años, necesita al menos 2 tazas de leche por día (500 mg calcio), a partir de los 4 a 8 años necesitará consumir 3 tazas diarias (800 mg) y en la adolescencia, debido al alto requerimiento de este mineral, el consumo debe aumentar hasta 5 tazas por día (1300 mg).

¿Cómo podemos cubrirlo?

Los desayunos y meriendas son el momento ideal para incorporar la leche; no es necesario que la tomen sola, pueden saborizarla con cacao o malta, o agregarle un saquito de té. También en forma de licuados con frutas o con copos de cereal. Especialmente en la adolescencia, cuando su necesidad de ingesta es tan elevada, puede no ser suficiente incorporarla en forma de bebida, por lo que cobra importancia su agregado a preparaciones, por ejemplo en forma de salsa blanca que se puede utilizar como tal o para dar consistencia a rellenos, budines, etc.

Otras opciones son utilizarla en la cocción de polenta y/o arroz en vez de agua y para postres como flan y arroz con leche. También resulta válido su reemplazo o complemento con derivados lácteos como el yogur y los quesos frescos y duros, ya que son mejor aceptados por los niños y pueden incorporarse en diversas preparaciones.

Equivalencias por aporte de calcio 1 taza de leche equivale a:

-1 taza de yogur
-1 trozo de  queso fresco
-3 ó 4 fetas de queso de máquína
– 2 cucharadas queso de rallar

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