Muchas mujeres se plantean cómo alimentar a sus bebés en los primeros meses de vida. Para esta cuestión, como para todas, hay diversidad de opiniones.
Según la OMS, la alimentación con leche materna es la forma óptima para facilitar el crecimiento de los niños pues estimula el sistema inmunológico del bebé, al poseer anticuerpos que les protegen de enfermedades víricas así como otras afecciones como enfermedades pulmonares o gastrointestinales.
Del mismo modo, encontramos otra serie de beneficios, ya no sólo para el bebé, sino también para el ámbito familiar y económico. La comodidad y el nulo coste de la alimentación materna es un argumento que puede terminar de convencer a una madre indecisa.
Sin duda, la lactancia materna es la forma natural de alimentación que no necesita argumentos científicos para ser probada. Y, si dejamos aparcados, por un momento, todas las ventajas y beneficios que le aportamos a nuestro bebé, lo cierto es ...
La leche materna se compone de agua, proteinas, grasas, lactosa, minerales y vitaminas, que se encuentran en la concentración adecuada para el óptimo crecimiento del bebe. La leche materna contiene todo lo que el niño necesita durante los primeros meses de vida. Lo protege frente a muchas enfermedades, tales como catarros, diarreas, otitis, etc., mientras el bebe esta siendo amamantado; pero tambien le protege de enfermedades futuras como las alergias, enfermedades inmunitarias, etc. y favorece el desarrollo intelectual.
Las proteinas de la leche materna son específicas del ser humano y por ello no son alergenicas. En estudios recientes se ha observado tambien que la leche materna tiene probioticos, que contribuyen a reforzar el sistema inmunitario de tu bebé. Si no puedes darle el pecho a tu bebe, no te agobies. Hoy en día existen formulas infantiles en el mercado que se acercan cada vez mas en cuanto a composición a la leche ...
Lo ideal sería no conservar nada. La leche no debe prepararse de antemano, sino justo en el momento que vaya a utilizarse porque es muy propensa a contaminarse con gérmenes y aún más si el chiquito ya ha chupado la mamadera, y deja las babas y los microbios.
Si se prepara la mamadera y el pequeño ya no quiere más, en principio no pasa nada por esperar una hora a ver si le viene el hambre, siempre y cuando no le importe tomarla a temperatura ambiente (no es aconsejable volver a calentarla). Lo que desde luego no debe hacerse es guardarla para la siguiente toma.
Si el bebé suele dejar media mamadera, quizá sea mejor dársela a plazos. ¿Por qué no probar prepararle 90 ml y, si la termina, 30 ml más, en vez de empezar por 150 ml y tener que tirar después la mitad?
Por los motivos expuestos, en los viajes, ...
Primera parte. Al igual que se dice del embarazo, la lactancia “no es ninguna enfermedad”, por lo que no exige grandes cambios en los hábitos de vida. Tampoco exige una alimentación especial ni un estilo de vida distinto, ni es cierto que la lactancia descalcifique los huesos, provoque anemia, haga que se caigan los dientes, el pelo o el pecho. Es más, protege la salud de la madre.
Aspectos que debes tener en cuenta:
• Comida sana. Si das de mamar, tendrás que alimentarte de forma sana y equilibrada, pero este consejo es aplicable a cualquier etapa de tu vida. Tampoco tienes que comer por dos, aunque es normal tener más hambre por la energía que tu organismo consume al fabricar la leche.
• Agua y leche, a tu gusto. A menudo se aconseja beber mucha leche y mucha agua cuando se da el pecho, pero la producción no depende de los líquidos ...
Hay bebés que, a lo largo de la toma, se quedan dormidos sin haber mamado lo suficiente, y eso trae consigo que siempre este con hambre, que no descanse bien, que este molesto…..
Para despertarlo y animarlo a que siga mamando, te damos una series de consejos, que te podrán ayudar:
Intenta despertarlo cuando tiene el sueño más ligero (se observan movimientos rápidos de los ojos en los párpados, mueve piernas o brazos, hace movimientos de succión o búsqueda…).
Procura que no esté abrigado en exceso; el calor disminuye el impulso de succionar.
Háblale y enderézalo, pero, ojo, sin doblarlo por la cintura, pues podría causarle daños internos.
Desvístelo y cámbiale el pañal, acariciándole manos y pies.
Un baño y masaje también pueden ayudar o mojarle la cara suavemente con una toalla húmeda.
Estimúlale el labio con las yema de un dedo y deja caer sobre su boca unas gotas de leche.
Cambia de pecho si pierde interés ...
La forma y el tamaño del pezón no importan, no influye en el éxito de la lactancia.
• La forma y el tamaño de los pezones no repercuten en el éxito de la lactancia. De hecho, el niño no lacta en el pezón, sino en el pecho. Por regla general, el bebé que succiona correctamente (abarcando una gran parte de la aréola) no tiene ningún problema, aunque el pezón sea plano o invertido (es decir, retraído). Sin embargo, si toma con dificultad, la mamá podrá realizarse un masaje en la aréola, para hacer que el pezón salga, o bien recurrir a un remedio casero, que consiste en la aplicación de una jeringa “modificada”; es decir, cortada por la parte de la aguja, para introducir el émbolo. La operación es muy sencilla: la mamá apoya el extremo de la jeringa en el pezón (donde estaba situado el émbolo al principio) y ejerce ...
A veces, el miedo a no tener leche está totalmente injustificado, porque se basa en “falsas alarmas”, que, en realidad, no indican ningún problema.
Los miedos o las dudas mas frecuentes son:
• Las tomas son muy numerosas, me puedo quedar sin leche: Es normal: en las primeras semanas de vida, los recién nacidos necesitan comer una media de 10 o 12 veces (o incluso más) durante las 24 horas.
• Los intervalos entre las tomas son muy cortos: La lactancia no sigue reglas ni horarios preestablecidos, sino que depende de los ritmos fisiológicos del bebé. Por lo tanto, lo normal es realizar tomas frecuentes. Asimismo, hay que recordar que los bebés no sólo necesitan el pecho para satisfacer el hambre y la sed, sino que también necesitan contacto y seguridad.
• La mamá no tiene “pérdidas” de leche entre una toma y la siguiente. Es preciso recordar que ésta es una característica personal, ...
El Método Canguro (bebé y mamá juntos piel con piel) ayuda a establecer la lactancia en prematuros.
– Las primeras succiones son muy importantes, al igual que una buena colocación del bebé. Los prematuros succionan de forma distinta y requieren tomas largas.
– Las primeras tomas requieren tiempo y paciencia; puede que lleve más tiempo también que su succión active el reflejo de salida de la leche.
– Una posición eficaz es el “abrazo transicional”; por ejemplo, si la madre vaa darle el pecho izquierdo, sostendrá la cabeza del bebé con su mano derecha mientras con la mano izquierda sostiene el pecho.
– La posición de “Jugador de fútbol americano” o “debajo del brazo” también funciona bien porque proporciona un buen ángulo para verle la cara.
– Los beneficios de la lactancia materna son muy importantes para estos bebes.
Extraído: Mi ...