Me aterra el parto
Empecemos por cambiar el nombre a las emociones: ¿Qué tal dejar de lado «aterra», «terror» para usar otra expresión más suave y que permita un afrontamiento menos tenso? Así, podríamos hablar de inquietud, nerviosismo, temor o miedo, porque realmente la situación tiene todos los elementos para eso: Existen casos, ya muy pocos, de peligro vital. Es diferente, miedo a no saber





