Cuentos para niños: La jalea real
Barbarroja se ha despertado al atardecer, se ha desperezado y… -¡Caramba! ¡No me duele! ¡Estoy curado! ¡Qué bien! Bosteza y se duerme otra vez. -Dentro de poco se despertará lleno de energía -dice alguien. -Esperemos que no tenga demasiada -añade otro. Pero llegada la noche, Barbarroja no se había despertado, y roncaba haciendo vibrar todos los cristales de la casa.





