La fantasía, siempre está inventando historias
La fantasía es buena siempre que el niño no la viva de forma muy intensa. Poco después de empezar a hablar, y en cuanto su lenguaje alcanza una aceptable fluidez, los pequeños comienzan a inventar sus primeras historias. En estos años, la fantasía (esa facultad tan valiosa) y el pensamiento mágico están en plena ebullición. Y no sólo eso. Además, el sentido de






