Disfrazarse: una forma de entrenar la empatía y mucho más
Entramos en temporada alta de disfraces. Si tienes hijos menores de siete años, una de las cosas que no debe faltar en tu casa es el típico baúl de disfraces. No hace falta que sean completos, ni muy sofisticados. Las telas, cinturones y accesorios (gafas, narices, gorros, caretas…) dan mucho juego. Pero ojo, no a todos los niños les gusta












